Crónicas Canarias: La Panza de Burro

…según Danielle Steel
Juliet quería huir de la ciudad para encontrarse a sí misma, huir del frio y la oscuridad y encontrar la felicidad que su vida de abogada no le permitía.
Pero por fin había decidido huir al sur, y allí encontró un hombre que la poseyó y la montó hasta que su aroma a Channel desapareció entre las sábanas de lino. El frio de su corazón había desaparecido.
…según Stephen King
Juliet era una persona que probablemente no tenía nada que ver con esta historia, pero que, por alguna extraña razón, se dirigía inevitablemente a una ciudad cubierta por un oscuro manto de nubes espesas.
De pronto su descapotable empezó a hablar con ella, asi que Juliet decidió bajarse y dirigirse a la ciudad caminando.
De pronto un predicador con una biblia en la mano le dijo que aquella ciudad estaba maldita, pero Juliet hizo caso omiso.
De pronto un perro de presa con los ojos rojos diabólicos se dirigió a ella.
Antes de descubrir que la ciudad estaba maldita, Juliet también sufrió interferencias en su móvil, y vio gente rara. Mucha gente rara.
…según Anne Rice
El viaje de Juliet había sido incómodo, pues a las noches en las que dormía a la intemperie en su descapotable había que sumarle las pesadillas, que cada vez eran más frecuentes.
En dichas pesadillas Juliet se dejaba guiar por un apuesto joven de tez pálida que la conquistaba… para luego obligarla a beber sangre. Juliet no sabía que podía significar aquello, sin embargo, se percató de que entre más cerca estaba de la ciudad, más intensa era la sed insaciable que la embargaba…
…según Tolkien
Jul i eth dejó que su corcel la llevara por las praderas desoladas desde donde se avistaba lo que parecía ser una ciudad antaño perteneciente a los Hombres, pero que ahora sólo destilaba la oscuridad y la malignidad de los siervos del Señor Oscuro.
La elfa se arrepintió en aquel momento de haber abandonado las cálidas tierras del sur, pero nadie podría detenerla en aquella épica empresa.
…según Arturo Pérez-Reverte
Definitivamente la ciudad no era sitio para una señorita como Julia.
Aquel sitio estaba lleno de hijos de puta que gobernaban a su antojo, permitiendo a los malhechores rondar por las calles sin medida alguna. Sí, definitivamente era una ciudad de hijos de puta corruptos.
Julia esperaba encontrar un poco de paz en el sur, allí donde los lugareños son subnormales y analfabetos… Sí, podría trabajar de puta sin que nadie lo notara.
…según Yo
Me quiero ir al suuuuuuur!!!!!! Que aquí los días están malos y no hace sol!!! Estoy más blanco que un folio y también quiero ir al Heaven!!!!
no rekuerdo este tiempo d mierda otros años. el año pasao cm una prima trabajando y mirando el pedazo d sol diciendo “kiero ir ala playa” y este..psssss